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miércoles, 8 de agosto de 2007

Adolescencia, ¿Rebeldía o diferencias?

A petición del dueño del blog, subo este "ensayo" de adolescencia que escribí hace algún tiempo.


Enjoy :)


Adolescencia, ¿Rebeldía o diferencias?

No es extraño oír de peleas entre los adolescentes y sus padres, de hecho, es bastante común hacerlo. Me pregunté a mi mismo sobre esto, sobre el por qué de las peleas y si estas son culpa del adolescente, de los padres o de los dos. Mi opinión es claramente dada desde el punto de vista de los adolescentes, los cuales generalmente son menos escuchados y se justifica que los más viejos tienen la razón pero no me importa si este “artículo” es leído o simplemente queda en el olvido.

Creo que el principal motivo de las peleas entre adolescentes y sus padres es la creencia de los padres que estos jóvenes siguen siendo niños. Los padres no saben que los adolescentes ya piensan y pueden decidir por si mismos.

En la adolescencia, aunque sea una edad de transición, el ser humano ya puede pensar, formular sus propias decisiones y crear su propia forma de ser y su propia forma de pensar y eso es lo que la mayoría de los padres se niegan a ver. Los padres creen que seguimos siendo aquellos niños que ellos pueden moldear a su apariencia y no opondrán ningún argumento a sus decisiones, incluso si estas son erróneas. Pero en esto se equivocan, los jóvenes en el periodo de la adolescencia ya no somos aquellos niños, somos personas independientes y distintas a ellos y podemos analizar y llegar a una conclusión de si las órdenes o acciones de nuestros padres son buenas o malas y si las seguiremos o no. Esto choca profundamente a los padres pues estos estaban acostumbrados a aquel corderito que iba adonde ellos fueran y esto causa peleas, pues los padres se niegan a ver que su hijo o hija ya puede pensar.

Producto de este “desconocimiento” o “negación de la realidad” de los padres se producen riñas con sus hijos adolescentes las cuales no tendrán un buen final ya que el adolescente tratará de hacer valer sus derechos y su voz, pero la mayoría de las veces los adolescentes no saben la “fuerza” que tienen y los padres terminan doblegándolos y sumiéndolos en la tan recurrente depresión.

¿Y cuál es esa fuerza que digo que tienen los adolescentes? Es simple, ya estamos en un punto en el que nuestros padres no nos pueden obligar a hacer nada si nosotros no deseamos hacerlo, ¿cómo? Para explicarlo más claramente pondré unos ejemplos.

Cuando éramos niños si nuestros padres nos decían “vamos a tal lugar” y nosotros nos encerrábamos en nuestra máxima expresión de rebeldía para no ir, ellos simplemente nos castigaban o tan solo nos amenazaban e íbamos igual. En cambio, ahora, si nos encerramos igual y nos castigan, ¿por qué hemos de cumplir el castigo? ¿Qué pueden hacer ellos para que nosotros lo cumplamos? Si nos agreden físicamente nosotros podemos o devolverlo o juntar pruebas para llamar a maltrato infantil Si nos tratan de atacar psicológicamente, por el lado de la autoestima, descalificándonos o cosas de esa índole, podemos perfectamente ignorarlos e irnos para no escucharlos, ellos no podrán hacernos nada. En resumen, si pensamos racionalmente, que es lo que con la adolescencia comenzamos a hacer, no pueden hacernos NADA.

Creo que el problema de la “aborrescencia” como le podrían llamar los padres a la adolescencia, no es solo un problema de los adolescentes, de hecho, creo que son la mayoría de los padres el problema. Aunque, con que ellos son el problema me refiero a ambos sentidos, que liberan mucho a sus hijos o que los amarran mucho.

El primer caso, los padres no toman en cuenta al adolescente y lo dejan hacer lo que quiere, y este, buscando lo nuevo e influenciado por lo social puede ir a parar a las drogas, cigarro, alcohol, etc. Que a la larga no es sano y es culpa de los padres y de él, pues los padres no supieron contenerlo y si lo ayudaron, él adolescente eligió un mal camino.

En el segundo caso, el adolescente se sentirá “atrapado” y su autoestima andará por los suelos porque generalmente en este caso existen las descalificaciones padre-adolescente. Todo esto es producido porque los padres se niegan a aceptar que su hijo ya no hará todo lo que ellos quieren y no será una persona forjada completamente a su imagen, en este caso creo que la mayoría de la culpa la tienen los padres.

En conclusión, creo que este problema causado por la adolescencia no son los adolescentes, sino que son tanto los padres como los adolescentes. La solución es que puedan entenderse los padres y los adolescentes y establecer límites claros para que los padres no dañen al adolescente pero tampoco lo dejen libre, es una tarea difícil, pero en conjunto posible.

3 comentarios:

San†iago dijo...

muy wen informe compadre
tabamo esperando q alguien subiera algo q no juera d sexo (GRAMA!!!) jajaja
y weno po yo t pedí q lo subierai pero espero q el felipe tbn c ponga las pilas y mim prox mproyecto es algo así cmo un foro abierto onda pa q m conoscan mejor pq iwal toi cmo meio cerrao d repente
nada personal XD

Don_Grama dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Don_Grama dijo...

Interesante, pero me parece que la idea desarrollada en tu escrito está un tanto limitada a estereotipos sociales, tanto de adultos, como adolescentes y niños, y tu opinión está claramente marcada por tu propia condición de adolescente (lo cual no es necesariamente malo).
Por último y para no expandirme demasiado, quiero decir que tu ensayo (que no lo es realmente, sino que se acerca más a una columna de opinión)considera solamente el aspecto "lucha de poderes" en lo que constituye la crisis familiar de la adolescencia, lo que me parece un error dado que ese conflicto no es la base de las relaciones padres-hijos, y tampoco constituye necesariamente el centro de los conflictos en ese periodo.